Un recuerdo en sepia: "Tatita a la culeta"
A veces la nostalgia nos trae a la memoria aquellos momentos que siguen guardados en sepia en nuestro corazón. Días pasados mientras acomodaba mis plantas y hundía las manos en la tierra , recordé a mi abuelo, mi tata, y el diente de oro que aparecía en su sonrisa. Él se levantaba temprano para ir a la huerta. Su lugar en el mundo. En realidad, tomaba un poco de distancia cada vez que mi nona aparecía con la escoba. Caminaba despacio con su bastón y ,en la otra mano, llevaba la azada. Hacía surcos y quitaba la maleza. El espacio no era grande; sin embargo trataba de dividir: al fondo las trepadoras (tomates, zapallo); al frente: l echugas, rabanitos, espinacas . Y el más importante: el perejil para espantar los bichos. A pesar de que era una tarea en la que se podía ensuciar, él siempre estaba impecable. Vestido con su camisa blanca, pantalón de gabardina gris y sombrero de paja. Cuando podía, cerca del mediodía, llegaba con mi bicicleta a su casa. Y lo ayudaba a juntar las malezas en ...