La palabra pronunciada…

Era una tarde tan gris y oscura que parecía que el cielo se caía,  de pronto la tormenta comenzó a hacerse sentir de manera estrepitosa, el viento golpeaba muy fuerte el postigo de la ventana, las calles se inundaban repentinamente como río embravecido, la gente corría apresurada para refugiarse.

Raquel con inmensa angustia, se asomó a la ventana  y estalló en lágrimas, luego de haber pronunciado esa palabra, el día para ella se hacia aun mas gris y  mirar la lluvia le transmitía  una  leve sensación de paz… Aunque su interior se desgarraba por su gran pena de amor,  le dolía el alma.

Hubo un instante de silencio, amargo e infinito a la vez…
Después de una larga discusión, de golpes bajos, de viejas heridas, se habían dado cuenta que el desgano, el hastío habían invadido por completo sus vidas.

Llego su turno; él debería contestarle, solo dijo:-Perdón, mi amor. Se sentía desbordado y desnudo,  nunca en su vida había llorado tanto como esa tarde. Las palabras no salian a la luz, nada mas que lagrimas en sus ojos...

Solos en ese cuarto enfrentados como si fueran dos personas completamente desconocidas. Ya no quedaban más palabras, sólo ese silencio ensordecedor y absurdo.


Las gotas de lluvia golpean como si fuesen martillos sobre la ventana. El silencio fue invadido, se escuchan gritos, un trueno y un sonido extraño…
.Me asomo a mi ventana, ya no llueve, escucho por el pasillo gente que corre, salgo afuera.








-Que habría ocurrido entre ellos?, se preguntaban todos!, eran una parejita hermosa, se llevaban tan bien,- decían la gente curiosa  que no quería perderse la escena de dos cuerpos sin vida tirados en el piso.

Sólo sé que aquella tarde tan gris, en ese cuarto oscuro y frio, el silencio se convirtió en una tormenta, se transformó en un adiós…
Luego de que Raquel pronunció esa palabra, la ultima para ella, al dirigirse hacia la puerta; el la detuvo y le susurró al oído:

-Perdón, Amor mío…Nunca me digas Adiós…

Ilusiones...

“Nunca se te concede un deseo, sin brindarte también las herramientas para que puedas convertirlo en realidad…Tendrás obstáculos, pero lo conseguirás…”

Termine de leer esta frase, sentada en un banco de la plaza ignorando la gente que pasaba a mi lado, no esperaba el hada mágica que viniera y resolviera mis problemas, solo que buscaba una señal, el momento ideal para cumplir este deseo. Llevaría algún tiempo, las herramientas tal vez estaban dispersas, debería buscarlas, pero donde?...

Se sentó a mi lado una anciana que se divertía tirando maíz a las palomas, ellas se agrupaban de a cientos, mitigando su hambre insaciable. Observaba su cara sonriente, estaba en su mundo, me acerque y le pregunté:

-Las palomas están realmente hambrientas, ¿verdad?

-Si, siempre lo están –me contestó, sin mirarme-.

Soltó una risotada y me dijo: -¡ves como me buscan!, hay para todas…

-Debe ser realmente entretenido hacer esto, me di cuenta que la reconocieron apenas se sentó.

En ese momento, dejó de darles la comida, me miró fijamente y comenzó a relatarme una historia, animándome a prestarle atención.

-Hace algún tiempo, aquí sentada, llorando por mi viejo que se había ido, mire al cielo y pedí que la muerte también a mí me llevara. Se acercó una extraña persona con una gran sonrisa y me dijo: -se te concederá lo que pides, solo si aprendes a ser feliz y se alejo. Al principio, no comprendía de qué se trataba, solo debía ser feliz, pero difícilmente podría serlo sin él -pensé-. Busqué esa respuesta incansablemente, de repente observando a un niño que corría feliz, disfrutaba pisar charquitos de agua. Empecé a sonreír, sin querer mis lágrimas estaban cediendo. Deduje que las cosas más simples, deberían dar resultado. Entonces salí a caminar por la mañana, disfrutar el sol, y descubrí que esto me hacia feliz. Miraba las palomas de la plaza, como le tiraban maíz y también me dediqué hacerlo, me relaje expectante a que mi deseo se cumpliera.

-Pero su deseo es…-Me interrumpió como exigiéndome a escucharla.

-Así es, mi deseo de reunirme con él se cumplirá algún día; mientras tanto ayudo a que se haga realidad.

Luego de su relato, recomenzó su tarea, sonreír y alimentar las palomas.

Me sentía abrumada por lo que me había contado, parecía realmente convencida de su misión. Luego me despedí de ella, deseándole toda la felicidad que se merece. Simplemente me respondió:

-Recuerda, solo obtendrás tu deseo; si eres feliz.

Me aleje de ella, pensando que no era fácil para mí ya que mis problemas eran tantos, no sabia por donde empezar, de repente pasó por mi lado un niño corriendo feliz tras una paloma…Sonreí, y me dije:- Hora de empezar! …


A continuacion les dejo este hermoso video de risa contagiosa en un tren, tal vez ya lo habran visto,
pero es bueno repetir su mision...Sonrian y contagiense!!
 

GIGANTE, CHIQUITO…




Sentada a los pies de su cama, en silencio lo miro,
escucho su respiración suave,
hace muecas debe ser que esta soñando, se sonríe dormido.
Me intriga, ¿que estarás imaginando?,
tal vez que vas en un barco pirata y que eres el capitán,
o tal vez que estas en una carrera de autos y llegas primero a la meta, pienso.

Será que siempre te imagino así, como el ganador, el mejor.
Me invade una duda, ¿te pido mucho hijo?.
Tal vez me lo responderás en tu adolescencia
cuando empieces a verme con otros ojos,
que ya no seré tu ídolo, como ahora cuando me dibujas con manos grandes volando.
Para ese entonces me pedirás distancias que para mí serán abismos…temo.

Quizás cuando seas adulto, las distancias se acorten
porque me podrás dar un espacio pequeño cada domingo, en los almuerzos.
Me pedirás consejos…, o solo seré una rutina para ti.

Y entonces, cuando mis días se vayan apagando y las distancias no existan
sabré por fin la respuesta??…

Te miro, te siento tan mío, te abrazo fuerte, te despiertas y me miras.
Me sonríes, sé que eres feliz…
esa es la respuesta.


Dedicado a mi amor chiquito, mi hijo…

!Feliz cumple!, Mi Capitán!(No pude con mi genio).