El Color de las palabras...




Sara, esperaba ansiosa la carta, aquella que haria que su vida tomara otro curso, sin embargo demoraba mas de la cuenta.


Ciertas veces no concebia el sueño y miraba las agujas del reloj que se trasladaban lento e injustamente el señor del correo pasaba de largo sin dejar siquiera huellas y olor en la casilla de aquella tan esperada.


Todos los días, sus rutinas se repetian incansablemente, por las tardes se sentaba afuera en el porsh y  fumaba un cigarrillo con filtro haciendo figuras distintas con el humo, a veces tosia pero no impedia que siguiera con esta accion.


Su familia, estaba muy lejos de ella o a la inversa ella decidio irse muy lejos de su familia,tal vez necesitaba meditar y esperar tranquila su carta.


El lugar donde estaba era apacible, el silencio era ensordecedor, sólo se escuchaba el viento y el ruido del mar. Las golondrinas visitaban su espacio temporalmente, interferiendo con sus silencios lo que provocaba que  sus pensamientos volaban junto a ellas.


Un dia salio a caminar por la playa,abandonando su rutina. Sus pasos eran lentos , al caminarlos descalza  sus pies tocaban  la arena humeda, sentia placer y alegria, que muchas veces se perdian en ese lugar. Pero el viento despeinaba de manera maliciosa su escasa cabellera, lo trata de acomodar  y recordó aquella vez que  él jugaba con su pelo, dejó de sonreir. Al llegar , se encontro con la gran noticia, vió que la casilla contenia un sobre.


La espera llego a su fin, con calma y nervios a la misma vez la retiro de su lugar, su corazon latia como un bebe recien nacido, sus manos estaban mojadas de transpiracion que impedian abrirla de manera correcta, rasgo el sobre y sacó la tan esperada...la leyó e imprevistamente tosio una vez más y un hilo de sangre corrió por  la misma , Sara se sorprendió y dió un grito ensordecedor.


Las palabras impregnadas con sangre tomaban un color especial, distinto, su espera habria llegado a su fin, volveria tal vez con su familia, recuperando su vida, como antes la habia dejado atras, llegaba el momento de partir. Salir de su gris rutina y enfrentarse a los colores de la vida.


Alguien en algun lugar le regalo esta posibilidad....le regalo este color...

Notas de Amor hablada…

Te amare siempre…

Siénteme estoy a tu lado,

marcando tu paso, soy tu guía, confía en mi,

Eres mi luz, mi paz, mi energia diaria…



Por la tarde mi trabajo se hacia mas pesado, el calor era agobiante dentro del tren, lo manejaba desde hacia muchos años, no me acuerdo, perdí la cuenta, cada día significaba más monotonía, tal vez dejaría este empleo, pero…

Ella sube al tren, la miro y la vuelvo a mirar, era una bella criatura, su belleza me atrapo, todavía siento su aroma a jazmín. Era rubia y de larga cabellera con rulos que caían en forma de cascada, era preciosa, llevaba un sombrero colorido puesto y me sonrío. Extendió su mano pequeña para entregarme el dinero y rozo mi mano, me estremecí…

Me distraje unos segundos y la vi de nuevo sentada en el primer asiento haciéndome compañía a su lado estaba una mujer mayor, que percibió mi forma y mi insistencia de admirar a esa bella dama.

Al rato esa mujer se acerco para preguntarme donde era la parada del pueblo “La Toma”, le indique que debía bajarse en la próxima, me pidió por favor que le avise. En esa parada descendió mi bella dama junto a la mujer, me sonrió y me dijo:- Muchas Gracias!!!

Así sucedía cada lunes, ella aparecía como un ángel, me obsesionaba esperando aquel día, tan solo mirarla y recibir su sonrisa me bastaba. Hasta que un día, cuando estaban a punto de descender, me anime a preguntarle:-¿Como te llamas?...

La mujer mayor, casi a punto de contestar quizás en defensa de mi ángel, le apretó la mano y ella respondió: -Me llamo Florencia.
No podía tener otro nombre, si era una hermosa flor, seguí con mi investigación: - Soy Raúl, le estreche la mano, pero no acuse recibo. Pues ella miraba hacia otro lado, tendrá vergüenza?-me pregunte.

-Se que no me conoces, pero como vienes siempre, quizás podríamos…no se empezar a charlar, que te parece?-le pregunte


Solo me sonrío, me dijo que por supuesto, acepto mi propuesta, sin embargo percibí cierta lejanía no me miraba, buscaba sus ojos…

La mujer que la acompañaba se acercó y me susurro al oído:-Ella no te puede ver, es ciega…Mi sorpresa fue inmensa, no lo había notado, que tonto fui- me cuestione-. Perdón!, dije-. Me desoriente con esa pregunta, -Porque la dije??

No tienes porque pedir perdón, contesto- mi dama- y prosiguió:-Sabes que me agrada tu compañía cada vez que tomo el tren, siento que me miras, mi compañera me lo dice también. Me encantaría, que nos conociéramos, sus ojos se clavaron en los míos los pude sentir por un momento…

Aquella hermosa dama significa para mí lo más hermoso y ese encuentro era mágico, especial, cada lunes acercarme a ella conociéndonos un poquito más…

Se que no me puedes ver por eso te quiero dedicar esta nota hablada…Para vos Florencia…

TAN LEJOS DE AQUI...

A última hora del día, mis tareas en el trabajo se presentaron tediosas e interminables. Logre hacer lo que pude y como pude, luego de relajarme al ver tu foto en mi escritorio. Pero estas tan lejos de aqui...

Salgo del trabajo, algo tensa y preocupada. Mi cara entona este malestar, me abruman los lugares urbanos, edificios, el humo de los autos, gente que va y viene a las apuradas para alcanzar el colectivo .Yo, entre ellas por supuesto…Escapando de toda esta locura; quiero llegar a mi refugio

Por suerte, entre tanta mala, logre sentarme y miro el reloj, el tiempo parecía algo voraz, mis tensiones comenzaron a crecer, el viaje se hacia mas largo.

Decidí cerrar mis ojos por un instante para no seguir pensando y asi alejarme de todo, de repente tu imagen vino a mi mente y recordé aquellos momentos en donde nada importaba, en que éramos jóvenes y nuestro mundo era distinto.


Aquel mundo “vip” creado solo para nosotros, llenos de sueños y de ilusiones. Donde un beso y una caricia prohibida a escondidas, allí era permitida. Donde nuestros labios se transformaban en rojo oscuro después de ese beso interminable, desgastándose. Pero había más y más…a mares.


Donde cada despedida era un espacio vacío que quedaba pero que al final se llenaba con cada encuentro. Donde aquellos momentos de intimidad en el que nuestros cuerpos se sumergían en locura y pasión, ardientes hasta la ultima gota, sin pudor. Donde un roce secreto, una palabra indecente, una mirada de lujuria, una caricia bastaba para sentirnos amados, deseados…


Aquel mundo era rojo pasión, era fuego ardiente, era íntimo e infinito, sin límites, ni horarios…


Llegando a casa, abro la puerta y encuentro todo oscuro, voy a nuestro dormitorio, estás dormido. Te miro con ternura, te acaricio el pelo y te despiertas. La noche comienza, todo esta en silencio, me besas en la boca dulcemente pero intento hacerte recordar aquellos besos apasionados, lo hago intensamente de manera insaciable, en ese silencio te susurro al oído cuanto te deseo…Te lleno de caricias, de roces, de tanto amor...que tus brazos me toman como fuertes lazos desnudándome por completo y enredados en la cama, viajamos hasta ese lugar, hasta ese mundo que siempre existió, que parecía estar Tan Lejos de Aquí…y ahora estoy Tan cerca tuyo…

MAÑANA QUIZAS...

Cada tarde antes que el sol se ocultara, iniciaba mi caminata habitual hacia el parque. Siempre recorría el mismo camino a la misma hora, logré reconocer cada pozo que había, el trinar de los pájaros alborotados en la copa del árbol más alto para resguardarse, la misma gente que me acompañaba caminando. A veces sentía un inmenso vacío que no lograba llenar, algo en mi interior pedía a gritos que algo sucediera…Todo se repetía como una película una y otra vez…



Sin embargo hacia tres días, algo inusual estaba ocurriendo, doblando en la esquina donde se encontraba el árbol más alto, un auto rojo se encontraba estacionado y su conductor se sentaba en el banco más despintado. De lejos lo observaba cada vez que pasaba por allí, llevaba puesto un sombrero de cuero marrón oscuro y un piloto del mismo color, su aspecto parecía misterioso, por temor aceleraba el paso cada vez que lo veía. Pero ese día, fue distinto…Cuando pase por su lado, me llamo por mi nombre, Ana…Su voz era suave y me sedujo su manera de pronunciarla, sentí ganas de escapar lo mas rápido posible pero mi paso se hacia mas lento…Que me ocurre?- Me pregunte.


El se levanto del banco y se dirigía hacia mí lentamente, me detuve y quise responder, las palabras no salían de mi boca…El sombrero y su larga cabellera cubría por completo su cara, era alto y delgado. Llevaba puesta botas largas por encima del pantalón, realmente su aspecto era demasiado extraño. Me di cuenta que mi cuerpo se paralizo y mire a mi alrededor, las personas y los pájaros que siempre me acompañaban no estaban; así también los árboles no se doblaban con el viento fuerte que comenzaba a soplar, el sol casi comenzaba a ocultarse.


Tuve la rara sensación que estábamos solos, de repente se quito el sombrero y pude por fin ver su rostro con más claridad, tenía rasgos viriles, su barbilla prominente y sus ojos azules como el profundo del mar.


.- Soy Gabriel, estuve mucho tiempo buscándote al fin te encontré… me dijo con esa voz que parecía como la de un ángel.


-Buscándome?, Quien eres?, No te conozco?..Quise salir corriendo, pero el me tomo del brazo y me arrimo hacia su pecho, pude ver una cicatriz cerca de sus ojos.


-Ha pasado tanto tiempo, recuerdo este lugar cuando te di aquel beso, eso me costo mi destierro. Te alejaron de mí y fui condenado a vivir aquí en la tierra. Hice todo lo que pude, luche por encontrarte.  Ahora que estas aqui,  puedo volver a donde pertenezco. Solo deseo verte una vez más, luego desapareceré de tu vida para siempre. Ana, yo siempre te amé…


Su mirada tan tierna me conmovió, su mano acariciaba mi pelo, no podía escapar de esa escena tan romántica, sus ojos me seducían…A caso era un vampiro? O el hombre lobo?, que locura pensé…
 Me solté de su mano, me siguió hablando:- Todo esto te resulta extraño, pero créeme, soy alguien en tu vida pasada quien te cuido y te protegió, cometí el error de enamorarme solo con verte, mi vida quedo sublime a la tuya…En ese momento, lo interrumpí…


-Si dices que perteneces al pasado, porque no te recuerdo?, le pregunté.


-Simplemente, todo esto paso en otra vida, en otro tiempo.


Para intentar convencerme, saco de su bolsillo un crucifijo, parecía antiguo por su aspecto. Tómalo, es tuyo, entonces imágenes del pasado volvían a mi, comenzaba a recordar…Era cierto, yo lo conocía…Simplemente le dije:


-Gabriel, eres tú…Mi voz se quebraba…


Me abrazo fuerte, nos besamos…Escuche que la puerta del auto se abrió…De adentro del vehiculo se escuchó una voz:- Es la hora, Gabriel…


El sol se había ocultado por completo, él con la mirada triste y con los ojos empañados en lágrimas, se despidió de mí y me susurro al oído: -Por fin te encontré, ojalá vuelva a verte…Mañana, quizás…Mire el crucifijo y Gabriel desapareció.


El viento dejo de soplar, los pájaros estaban en aquel árbol como siempre, la misma gente que me acompañaba, todo volvía a esa vieja película…Desde entonces recorro ese camino, una y otra vez, cada día, llego a ese asiento y lo espero…


Llevo esa cruz en mi pecho siempre…llevo ese amor de mi pasado, ahora mi interior no esta vacío. Solo pienso en sus palabras: Mañana, quizas…

A MI MANERA...


Nadie nos ve entrar, sus caras sonrientes se mezclan con las nuestras; la fiesta estaba repleta de invitados muy importantes de familias adineradas. Mi plan estaba a punto de llevarse a cabo…solo faltaba elegir el momento adecuado.
Por suerte llego el momento del brindis, los novios estaban a punto de escaparse hacia su luna de miel. Ella estaba radiante, bellísima, una muñeca. El novio se había sacado el traje y brindaba jocosamente con sus amigos.


El padre de la novia, dijo algunas palabras de agradecimiento y deseo para sus hijos, la madre empañada en lágrimas no pudo hablar.

Luego de sus comentarios, comenzaron los fuegos artificiales y maravillas de luces, aplausos, risas, música, la noche estrellada…
Pensé: -el mundo esta lleno de opciones, porque debería hacerlo? ...Tal vez debería postergarlo por hoy… Vacilé por un momento.

Desde el balcón de la amplia casa, los observo, mientras tarareo mi canción favorita: -“Estoy mirando atrás y puedo ver mi vida entera y se que estoy en paz, pues la viví a mi manera”… también preparo mi compañera. Le dije: Este es el ultimo; deberíamos tomarnos un descanso, sonrío. Mi plan siempre funcionaba y sigo con mi canción: - “Crecí sin derrochar, logre abrazar al mundo todo y más si mil sueños más…Viví a mi modo”, soy pésimo cantante!! –protestando en voz baja... Me inspiraba antes de la acción…

Miro mi reloj, llega la hora del vals…Me acerco a la pista y saco a mi compañera a bailar…

Nos acercamos a los novios y tomo el brazo de la novia, mi compañera tan fría como un témpano apunta sobre su cabeza y obliga a todos que se tiren al suelo!!! .

Se sintieron gritos, hubo desesperación, llantos y angustia.

Pero la escena se mostró mas tensa, cuando los novios, yo y mi compañera, forcejeamos por el anillo de bodas. Ella, la novia, dispara de manera certera en mi brazo, sigue la lucha…en ese momento, se corta la luz y otros dos disparos se sintieron.

Tras el reflejo de las luces de emergencia del balcón, se la veía a la novia como una muñeca rota mojada en sangre y llanto. El novio a su lado en el piso bajo un charco rojo rubí…

Yo, caí cuando termine mi canción favorita: -“Si hay que morir y hay que pasar, nada deje sin entregar porque…Viví siempre viví a mi manera…”. Así debía morir, tal cual lo había vivido sin importar del que dirán de mí.

Escucho a lo lejos el ruido de sirenas, la policía se acerca; no pudimos escapar. Mi compañera tendida en el suelo al igual que yo, la suelto de mi mano, el plan esta vez había fallado…

La palabra pronunciada…

Era una tarde tan gris y oscura que parecía que el cielo se caía,  de pronto la tormenta comenzó a hacerse sentir de manera estrepitosa, el viento golpeaba muy fuerte el postigo de la ventana, las calles se inundaban repentinamente como río embravecido, la gente corría apresurada para refugiarse.

Raquel con inmensa angustia, se asomó a la ventana  y estalló en lágrimas, luego de haber pronunciado esa palabra, el día para ella se hacia aun mas gris y  mirar la lluvia le transmitía  una  leve sensación de paz… Aunque su interior se desgarraba por su gran pena de amor,  le dolía el alma.

Hubo un instante de silencio, amargo e infinito a la vez…
Después de una larga discusión, de golpes bajos, de viejas heridas, se habían dado cuenta que el desgano, el hastío habían invadido por completo sus vidas.

Llego su turno; él debería contestarle, solo dijo:-Perdón, mi amor. Se sentía desbordado y desnudo,  nunca en su vida había llorado tanto como esa tarde. Las palabras no salian a la luz, nada mas que lagrimas en sus ojos...

Solos en ese cuarto enfrentados como si fueran dos personas completamente desconocidas. Ya no quedaban más palabras, sólo ese silencio ensordecedor y absurdo.


Las gotas de lluvia golpean como si fuesen martillos sobre la ventana. El silencio fue invadido, se escuchan gritos, un trueno y un sonido extraño…
.Me asomo a mi ventana, ya no llueve, escucho por el pasillo gente que corre, salgo afuera.








-Que habría ocurrido entre ellos?, se preguntaban todos!, eran una parejita hermosa, se llevaban tan bien,- decían la gente curiosa  que no quería perderse la escena de dos cuerpos sin vida tirados en el piso.

Sólo sé que aquella tarde tan gris, en ese cuarto oscuro y frio, el silencio se convirtió en una tormenta, se transformó en un adiós…
Luego de que Raquel pronunció esa palabra, la ultima para ella, al dirigirse hacia la puerta; el la detuvo y le susurró al oído:

-Perdón, Amor mío…Nunca me digas Adiós…

Ilusiones...

“Nunca se te concede un deseo, sin brindarte también las herramientas para que puedas convertirlo en realidad…Tendrás obstáculos, pero lo conseguirás…”

Termine de leer esta frase, sentada en un banco de la plaza ignorando la gente que pasaba a mi lado, no esperaba el hada mágica que viniera y resolviera mis problemas, solo que buscaba una señal, el momento ideal para cumplir este deseo. Llevaría algún tiempo, las herramientas tal vez estaban dispersas, debería buscarlas, pero donde?...

Se sentó a mi lado una anciana que se divertía tirando maíz a las palomas, ellas se agrupaban de a cientos, mitigando su hambre insaciable. Observaba su cara sonriente, estaba en su mundo, me acerque y le pregunté:

-Las palomas están realmente hambrientas, ¿verdad?

-Si, siempre lo están –me contestó, sin mirarme-.

Soltó una risotada y me dijo: -¡ves como me buscan!, hay para todas…

-Debe ser realmente entretenido hacer esto, me di cuenta que la reconocieron apenas se sentó.

En ese momento, dejó de darles la comida, me miró fijamente y comenzó a relatarme una historia, animándome a prestarle atención.

-Hace algún tiempo, aquí sentada, llorando por mi viejo que se había ido, mire al cielo y pedí que la muerte también a mí me llevara. Se acercó una extraña persona con una gran sonrisa y me dijo: -se te concederá lo que pides, solo si aprendes a ser feliz y se alejo. Al principio, no comprendía de qué se trataba, solo debía ser feliz, pero difícilmente podría serlo sin él -pensé-. Busqué esa respuesta incansablemente, de repente observando a un niño que corría feliz, disfrutaba pisar charquitos de agua. Empecé a sonreír, sin querer mis lágrimas estaban cediendo. Deduje que las cosas más simples, deberían dar resultado. Entonces salí a caminar por la mañana, disfrutar el sol, y descubrí que esto me hacia feliz. Miraba las palomas de la plaza, como le tiraban maíz y también me dediqué hacerlo, me relaje expectante a que mi deseo se cumpliera.

-Pero su deseo es…-Me interrumpió como exigiéndome a escucharla.

-Así es, mi deseo de reunirme con él se cumplirá algún día; mientras tanto ayudo a que se haga realidad.

Luego de su relato, recomenzó su tarea, sonreír y alimentar las palomas.

Me sentía abrumada por lo que me había contado, parecía realmente convencida de su misión. Luego me despedí de ella, deseándole toda la felicidad que se merece. Simplemente me respondió:

-Recuerda, solo obtendrás tu deseo; si eres feliz.

Me aleje de ella, pensando que no era fácil para mí ya que mis problemas eran tantos, no sabia por donde empezar, de repente pasó por mi lado un niño corriendo feliz tras una paloma…Sonreí, y me dije:- Hora de empezar! …


A continuacion les dejo este hermoso video de risa contagiosa en un tren, tal vez ya lo habran visto,
pero es bueno repetir su mision...Sonrian y contagiense!!
 

GIGANTE, CHIQUITO…




Sentada a los pies de su cama, en silencio lo miro,
escucho su respiración suave,
hace muecas debe ser que esta soñando, se sonríe dormido.
Me intriga, ¿que estarás imaginando?,
tal vez que vas en un barco pirata y que eres el capitán,
o tal vez que estas en una carrera de autos y llegas primero a la meta, pienso.

Será que siempre te imagino así, como el ganador, el mejor.
Me invade una duda, ¿te pido mucho hijo?.
Tal vez me lo responderás en tu adolescencia
cuando empieces a verme con otros ojos,
que ya no seré tu ídolo, como ahora cuando me dibujas con manos grandes volando.
Para ese entonces me pedirás distancias que para mí serán abismos…temo.

Quizás cuando seas adulto, las distancias se acorten
porque me podrás dar un espacio pequeño cada domingo, en los almuerzos.
Me pedirás consejos…, o solo seré una rutina para ti.

Y entonces, cuando mis días se vayan apagando y las distancias no existan
sabré por fin la respuesta??…

Te miro, te siento tan mío, te abrazo fuerte, te despiertas y me miras.
Me sonríes, sé que eres feliz…
esa es la respuesta.


Dedicado a mi amor chiquito, mi hijo…

!Feliz cumple!, Mi Capitán!(No pude con mi genio).

Piedras en Flores



Cuando nuestros caminos se cruzaron,
intente llevarte a mi mundo,

en el habia piedras chicas y grandes.
Te dispusiste a encontrarlas,
buscaste intensamente
algunas salian fácilmente
otras en cambio costaban salir a la luz.

Pero te dedicaste plenamente en hacerlo,
Tambien imite tu accion, hasta que note que ...
Mi mundo parecia mas liviano,
las piedras se convertian en flores,
hermosas flores de campo.
Cuando nuestros caminos se cruzaron,
mi mundo y el tuyo se llenaron de hierbas,
de colores, de luz...
y se que deje de ser un robinson en una isla desierta
como dice aquel tema.
Acompañame, siempre, y acuerdate
yo sabre llenar tu mundo de hierbas...