Te amare siempre…
Siénteme estoy a tu lado,
marcando tu paso, soy tu guía, confía en mi,
Eres mi luz, mi paz, mi energia diaria…
Por la tarde mi trabajo se hacia mas pesado, el calor era agobiante dentro del tren, lo manejaba desde hacia muchos años, no me acuerdo, perdí la cuenta, cada día significaba más monotonía, tal vez dejaría este empleo, pero…
Ella sube al tren, la miro y la vuelvo a mirar, era una bella criatura, su belleza me atrapo, todavía siento su aroma a jazmín. Era rubia y de larga cabellera con rulos que caían en forma de cascada, era preciosa, llevaba un sombrero colorido puesto y me sonrío. Extendió su mano pequeña para entregarme el dinero y rozo mi mano, me estremecí…
Me distraje unos segundos y la vi de nuevo sentada en el primer asiento haciéndome compañía a su lado estaba una mujer mayor, que percibió mi forma y mi insistencia de admirar a esa bella dama.
Al rato esa mujer se acerco para preguntarme donde era la parada del pueblo “La Toma”, le indique que debía bajarse en la próxima, me pidió por favor que le avise. En esa parada descendió mi bella dama junto a la mujer, me sonrió y me dijo:- Muchas Gracias!!!
Así sucedía cada lunes, ella aparecía como un ángel, me obsesionaba esperando aquel día, tan solo mirarla y recibir su sonrisa me bastaba. Hasta que un día, cuando estaban a punto de descender, me anime a preguntarle:-¿Como te llamas?...
La mujer mayor, casi a punto de contestar quizás en defensa de mi ángel, le apretó la mano y ella respondió: -Me llamo Florencia.
No podía tener otro nombre, si era una hermosa flor, seguí con mi investigación: - Soy Raúl, le estreche la mano, pero no acuse recibo. Pues ella miraba hacia otro lado, tendrá vergüenza?-me pregunte.
-Se que no me conoces, pero como vienes siempre, quizás podríamos…no se empezar a charlar, que te parece?-le pregunte
Solo me sonrío, me dijo que por supuesto, acepto mi propuesta, sin embargo percibí cierta lejanía no me miraba, buscaba sus ojos…
La mujer que la acompañaba se acercó y me susurro al oído:-Ella no te puede ver, es ciega…Mi sorpresa fue inmensa, no lo había notado, que tonto fui- me cuestione-. Perdón!, dije-. Me desoriente con esa pregunta, -Porque la dije??
No tienes porque pedir perdón, contesto- mi dama- y prosiguió:-Sabes que me agrada tu compañía cada vez que tomo el tren, siento que me miras, mi compañera me lo dice también. Me encantaría, que nos conociéramos, sus ojos se clavaron en los míos los pude sentir por un momento…
Aquella hermosa dama significa para mí lo más hermoso y ese encuentro era mágico, especial, cada lunes acercarme a ella conociéndonos un poquito más…
Se que no me puedes ver por eso te quiero dedicar esta nota hablada…Para vos Florencia…